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Co-regulación: Ayudar a un autista a regularse

  • 11 ago 2025
  • 6 min de lectura

Actualizado: 18 sept 2025


Para muchas personas autistas, gestionar sus emociones, conductas o reacciones ante estímulos intensos no ocurre de manera automática ni sencilla. Ruidos inesperados, cambios en la rutina, situaciones sociales o exigencias imprevistas pueden provocar respuestas abrumadoras que rompen el equilibrio interno.


Aunque el deseo de calmarse o adaptarse esté presente, a menudo faltan las herramientas necesarias para lograrlo sin ayuda. En estos casos, contar con alguien que aporte calma, estructura y comprensión se vuelve fundamental. Es ahí donde cobra sentido la co-regulación, un apoyo externo que no solo alivia el momento, sino que también enseña, con constancia, cómo recuperar la calma cuando todo parece desbordarse.


co-regulación apoyo

 

¿Qué función tiene la co-regulación?


Las primeras habilidades de autorregulación surgen cuando las necesidades básicas están satisfechas y el cuerpo puede relajarse para ensayar formas de autoconsuelo. Sin embargo, “son necesarias experiencias repetidas de co-regulación con un adulto regulado” [1]. Por ejemplo, cuando un bebé llora y el adulto lo carga, lo calma y lo arrulla, el niño comienza a asociar la sensación corporal de alivio con la respuesta del cuidador. Estas interacciones ayudan a desarrollar la conciencia interoceptiva como se le llama en el mundo clínico al reconocimiento de sensaciones internas, que, interpretadas como una necesidad, generan ciertas conductas para regresar al punto de equilibrio.


Los científicos aseguran que este tipo de acompañamiento favorece el desarrollo temprano de la autorregulación hasta en un 30% [2] y aunque normalmente con el tiempo, “estas experiencias se dan en relaciones de apego, donde el cuidador responde de forma sintonizada y constante” [2], el objetivo es que el apoyo externo disminuya hasta que la persona logre autorregularse por sí misma.


¿Qué se necesita para co-regular?


La co-regulación no es solo estar presente, requiere atención constante, sensibilidad y una relación basada en la confianza, más que en la obediencia o en recompensas [1]. También implica reducir la dependencia del acompañamiento o guía externa ayudando a que la persona identifique el origen de los estresores a fin de que la persona comprenda y gestione su propio sistema interno [3]. Además, quien co-regula debe estar previamente autoregulado; de lo contrario, solo añadirá más estrés al momento.

 

¿La co-regulación con autistas es diferente?


Muchas personas autistas presentan dificultades para identificar e interpretar señales internas del cuerpo. Por eso, el co-regulador actúa como un “sistema nervioso externo” [3] que ayuda a traducir señales difíciles de detectar o comunicar (Leer más en Desregulación e interocepción en el autismo)


Un ejemplo cotidiano sería una persona que no detecta que tiene hambre y comienza a frustrarse hasta mostrar conductas disruptivas; quien co-regula podría asociar las situaciones previas, momento del día y ofrecer alimento haciendo mención de conductas observadas para que la persona practique el reconocimiento de señales internas del cuerpo.


Niño comiendo naranja

Además, la co-regulación requiere considerar características propias del autismo. Por ejemplo, la comunicación e interacción social suelen ser atípicas, lo que dificulta aprender habilidades sociales de manera intuitiva.


También existen retos en funciones cognitivas como la flexibilidad o el control de impulsos, que impiden aplicar estrategias aprendidas. A esto se suman problemas interoceptivos (reconocimiento de señales corporales), alexitimia o dificultades para reconocer emociones, junto con una tendencia a la desregulación del sistema del estrés.


Asimismo, los problemas de integración sensorial hacen que los estímulos físicos o sociales sean abrumadores, y en el plano emocional pueden aparecer conductas externalizantes como agresión o hiperactividad, así como también dificultades internalizantes como ansiedad y depresión [4].


Finalmente, muchas veces se utilizan estrategias involuntarias de regulación emocional poco adaptativas, como rumiar pensamientos (pensamientos repetitivos o en bucle), quedarse en blanco o experimentar una intensa excitación fisiológica (como estereotipias) [4].


Entonces, otro ejemplo de co-regulación al respecto de situaciones sociales, sería que la persona que co-regula ofrezca información que anticipe lo que sucederá en un evento, preparar posibles soluciones para convivir con otras personas de acuerdo al contexto y explorar estrategias para manejar el estrés; todo ello en colaboración con la persona autista. Durante el evento, en caso de desbordamiento ayudar a reducir la sobreestimulación sensorial o social sin tratar de enseñar habilidades regulatorias porque la persona está atravesando una crisis y no les es posible ni aprender ni ofrecer explicaciones.


Adolescente abrumado

Vale la pena recalcar que para co-regular no existe una receta única porque cada caso entre el autista y su co-regulador es también única, de acuerdo a las circunstancias, la edad, el perfil sensorial, el perfil intelectual y el perfil cognitivo.

 

¿Cómo se apoya a un autista?


En el caso de las personas autistas, el grado de apoyo para promover el desarrollo de la autorregulación sí necesita ser más intensivo, prolongado y personalizado que en personas neurotípicas; pues debido a los problemas de comunicación, interacción social, percepción del entorno y conducta se dificulta la adquisición natural de las habilidades autorregulatorias que para una persona neurotípica le resulta más fácil aprender. Dicha enseñanza, debería ajustarse para personas autistas de la siguiente forma:

·         Enseñar habilidades de forma explícita y paso a paso (no dar nada por sentado).

·         Reconocer que la co-regulación puede ser necesaria en la adultez.

·         Adaptarse al procesamiento autista de la información (proceso diferente a las personas neurotípicas).

·         Reducir demandas durante la desregulación (esperar a que desescale la crisis para enseñar habilidades desregulatorias)

·         Usar lenguaje claro, rutinas predecibles, recursos visuales.

·         Evitar esperar a una crisis: lo ideal es intervenir de forma preventiva.

Una clave para acompañar exitosamente a una persona autista, es ayudar a traducir la situación en palabras (o imágenes si fuese necesario); para ello no se debe de dar nada por supuesto ni por entendido, todo debe de explicarse de una forma sencilla y sin ambigüedades.

 

¿Cuándo co-regular?


Co-regular es un proceso continuo, no solo una respuesta ante una crisis.

implica acompañar, modelar y estar preparado para momentos de desborde emocional, y mientras las habilidades autorregulatorias no se consoliden, seguirá siendo necesario el apoyo, incluso en la adultez, ya sea por parte de parejas, amistades o terapeutas. A diferencia de la etapa de la niñez cuando son los profesores y los padres quienes se convierten en el círculo de apoyo.


La co-regulación no es solo una herramienta puntual, sino una forma de relación sostenida que favorece el bienestar emocional, y sobretodo, la autonomía y el desarrollo personal de las personas autistas.


Mujer explicando a joven

 

¿Cómo evitar el desgaste por co-regulación?


Apoyar constantemente a alguien puede generar agotamiento físico y emocional. No basta con afecto y empatía; es necesario cuidar primero el propio equilibrio. La premisa es primero estar autorregulado antes de ofrecer co-regulación. Algunas estrategias útiles para lograrlo son:

·         Hablar con un oyente empático solo para desahogarse.

·         Tener descansos mentales y actividades que rompan la rutina.

·         Planificar pausas para reflexionar y reorganizarse.

·         Buscar grupos de apoyo para compartir experiencias y estrategias.

·         Ajustar las expectativas sobre uno mismo y sobre la persona acompañada.

 

Acompañar desde la empatía, la constancia y el respeto no significa resolver todo por el otro, sino estar presente para ofrecer seguridad, estructura y guía a la vez que la persona construye sus propias herramientas.


Por tanto, la co-regulación no es un recurso puntual, sino una forma de relación que promueve bienestar y la autonomía.  Acompañar haciendo las veces de guía externo no significa resolverlo todo, sino estar presente para apoyar mientras la persona construye sus propias herramientas de afrontamiento. Comprender este proceso permite cuidar a la persona autista y también a quien la acompaña, generando entornos donde la autorregulación pueda florecer de manera auténtica y sostenible.


Para más información sobre autorregulación se recomienda leer "Autorregulación: el gran reto del autismo". También en versión audible en Autistik Radio.


Para aprender sobre crisis autistas (meltdown y shutdown) se recomienda el video en Youtube: "Crisis autistas"


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IDEAS PARA NAVEGAR

Desarrollar la propia capacidad de autorregulación (como autista o acompañante co-regulador).

Prestar atención a las señales, analizarlas y emplearlas para perfeccionar estrategias.

Evitar suposiciones sobre lo que siente, piensa o interpreta la persona autista.

Respetar que cada persona autista tiene un camino único para regularse.

Actuar como un guía temporal, no un apoyo permanente.

Priorizar el autocuidado.

Proporcionar un entorno estructurado que reduzca la incertidumbre.



REFERENCIAS

[1] Bennie, Maureen (2024) Co-Regulation – The Bridge to Self-Regulation https://autismawarenesscentre.com/co-regulation-the-bridge-to-self-regulation/

 [2]Senso Co () Regulación y co-regulación en la crianza. https://www.sensocompany.cl/regulacion-y-coregulacion-en-la-crianza

[3] Spectrum Gaming (2024) The importance of co-regulation and self-care https://www.spectrumgaming.net/post/the-importance-of-co-regulation-and-self-careCo-

[4]Ting, V., Weiss, J.A. Emotion Regulation and Parent Co-Regulation in Children with Autism Spectrum Disorder. J Autism Dev Disord 47, 680–689 (2017). https://doi.org/10.1007/s10803-016-3009-9

 [5] Gillespie, Linda (s.f.) It takes two. The Role of Co-regulation in Building Self-Regulation Skills.

[6] Pauen, Sabina y grupo EDOS (2016) Comprensión del desarrollo temprano de la autoregulación y la corregulación: EDOS y PROSECO. Universitat Heildelberg, Zufunt


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